Historia del Archivo

Las actas que se conservan en el Archivo Municipal comienzan en 1755, pero para encontrar el primer testimonio que manifieste preocupación por los documentos tendremos que esperar hasta el año 1768 en que en el acta de 16 de diciembre se acuerda lo siguiente:
“ Los señores Christoval (sic) Cortina alcalde, Christoval (sic) Vicente regidor primero, Joseph (sic) Ximeno (sic) de Francisco regidor segundo.(...) dixo (sic) dicho señor alcalde a los señores de la Junta de propios y advitrios (sic) y a todos los demás señores del ayuntamiento que era preciso hazerse (sic) una cozina (sic) en la casa de ayuntamiento (...) una rexita (sic) para una ventana (sic) de dicha casa y ocho cerrogitos (sic) para las puertas de los balcones de dicha casa, que uno y otro era muy necesario. Como también un almario (sic) para que se archivasen los papeles y demás instrumentos de esta población, porque el que actualmente hay no es combeniente (sic) por estar muy derrotado, y los ratones hazian (sic) daño en los papeles que son muy importantes para el régimen y govierno (sic) y dichos señores determinaron (...) que se comprase lo mas preciso y necesario y (...) lo que faltase en el siguiente año se compraría (...) Por lo que dichos señores quedaron enterados y acordes y yo el infrascrito certifico. Por mandato de dichos señores Pasqual (sic) Cañada fiel de fechos “

Si finalmente se adquirió o no el armario para conservar “los papeles que eran muy importantes”, lo desconocemos, pero lo que si es cierto es que en 1812 para sustituir al anterior armario o porque llegó a ser muy necesario, en el libro de plenos consta lo siguiente:

“pago de un armario. En el día 14 de diciembre de 1812: se pagaron del producto de las tiendas cien reales vellón por un armario para la sala capitular, para colocar las ordenes y demás papeles, en virtud de los mandado por el señor intendente. Certifico. Don Manuel Castanys, fiel de fechos” (rubrica)

La salvaguarda de los documentos sigue siendo una constante en el tiempo pues cuando se produce un cambio de gobierno municipal se relaciona el armario archivo como elemento a inventariar en el traspaso de poder. Así consta en el acta de 31 de diciembre de 1831:

“(...) los señores de Ayuntamiento de dicho año entregaron los inventarios a los señores del ayuntamiento del año 1832, del modo que se sigue. Primeramente la Bara (sic) de Alcalde, el tambor, las llaves de la cárcel, una mesa redonda en la sala capitular, otra para la cobranza debajo de la Casa, dos sillas de respaldo y siete blancas en la sala capitular y un armario archivo (...)"

Sumamente interesante resulta la sesión de 18 de septiembre de 1841 en la que después de la lectura de las ordenes recibidas, con el objeto de responder a una circular sobre el origen del posito dice textualmente:

“(...) La comisión que nombró este Ayuntamiento para que le informase sobre la fundación de este posito y demás (...), ha manifestado no poder ebacuar (sic) su encargo ni contestar a muchas de las preguntas que se le hacen por el motivo de no existir en el Archivo de esta secretaria los principales documentos pertenecientes al posito, los cuales fueron quemados juntos con otros de bastante interés o importancia cuando pusieron sitio los franceses a esa ciudad con la guerra de la Independencia, por tres bombas que cayeron en la Casa que se depositaron. (...)”.

Reafirmando las consecuencias de la Guerra de la Independencia sobre la documentación municipal, de nuevo en el acta de 12 de enero de 1843, dice:

“(...) con respecto a los censos y propiedades que poseen en estos propios no podían presentar las escrituras por no tenerlas ni saberse donde existe el protocolo pues las que había en el archivo de la secretaria fueron quemadas con los demás papeles del archivo por una bomba que cayó en el sitio donde se hallaban, arrojada por los franceses en la guerra de la independencia”

Llegado el año 1849 se aprecia un cambio cualitativo en la conservación de la documentación. Se pasa de un interés casi exclusivo en guardar y custodiar los documentos en un armario, a una ampliación de las competencias y de la responsabilidad sobre los mismos. Ahora no solo hay que guardarlos, también hay que inventariarlos, dejando patente que están a cargo del Secretario. De hecho el primer inventario que encontramos se titula: “Inventario que forma el Secretario de dicha Corporación de todos los documentos y efectos que existen en el archivo y Secretaria que se hallan a su cargo”. Además se somete a su aprobación como consta en el acta de 14 de julio de 1849 donde se dio cuenta:

“(...) del inventario de todos los documentos y efectos existentes en el archivo y Secretaria (...) el cual fue leído partida por partida y examinadas detenidamente todas ellas, se acordó por unanimidad su aprobación (...) “

En este inventario se relacionan 82 legajos (1793-1849), 43 libros y publicaciones (1805- 1847) así como los efectos de la Secretaria. Su importancia reside básicamente en ser el primer testimonio escrito que nos relaciona la existencia de material documental y bibliográfico desde 1793.

En 1853 con mayor profundidad y extensión se realizará un nuevo inventario, sobrepasa los 100 folios, pero además, relaciona documentación de 1697, lo que es destacable si recordamos que en el inventario de 1849 constaba que la documentación más antigua era de 1793.

Con posterioridad se realizan nuevos inventarios en los años 1865 (7 fol), 1870 (6 fol), 1878 (1 fol), 1906 (libro), 1949 (19 fol). En todos ellos se relaciona muy escuetamente la documentación existente, detectando en cierto modo la pérdida de algunos documentos.

Destacar entre ellos el inventario realizado el 25 de octubre de 1906 en formato libro que aunque es más escueto que el de 1853, demuestra una renovada preocupación por los documentos. De ello queda constancia en el expediente de su elaboración, en el que se cita:

“En este estado y habiéndose presentado el Concejal D. Francisco Biot Meseguer manifestando que ha mandado recado a la casa de los padres del exsecretario D. Juan Bautista Martí Paredes para que este se presente en esta Secretaria a fin de hacer entrega al nuevo Secretario de toda la documentación que tenia bajo su custodia. El Sr. Alcalde acuerda suspender el presente inventario por todo el día de mañana (...)"

"En la Sala Capitular del pueblo de Alboraya a 27 de octubre de 1906: el Alcalde accidental Don Vicente Roselló Martínez habiendo comparecido ante su presencia Don Juan Bautista Martí Paredes ex oficial primero y exsecretario accidental de la Secretaria de este Ayuntamiento, al objeto de hacer entrega bajo inventario de la documentación y demás enseres que tenia bajo su custodia en virtud de aquel cargo al nuevo Secretario de esta Corporación Don Bernardo Nalda Pla según se le ha comunicado en oficio de esta Alcaldía, dicho Sr. Alcalde dispuso se procediese a la continuación del inventario suspendido en el día de anteayer ."

La circunstancia de que el exsecretario guarde en su domicilio documentación del Ayuntamiento posibilita ahondar en la hipótesis de “perdida” de documentación.

El siguiente inventario esta datado en 1 de abril de 1949. Se trata de una relación exhaustiva y mecanografiada de la documentación existente en ese momento. Destacar que la Guerra Civil y los años posteriores no supusieron la destrucción de documentación, al menos en cantidades importantes. Señalar además que en este inventario se indica la ubicación de todos los documentos en 8 estanterías.

Se trata del último inventario, hasta que en 1983 se contrata a Emili Felix Roig con el objeto de organizar el Archivo Municipal. Tras un breve paso de éste por el archivo, en 1987 dicho cometido recae en la actual archivera municipal: María José Aguilar Arener.

La clasificación iniciada en el año 1987 ha alcanzado un nivel que permite informar no solo a través del inventario a los usuarios, sino también con todos los medios técnicos con los que cuenta el servicio.

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